Creencias irracionales y bandera

Publicado: junio 25, 2015 en Articulos, Decisiones, Emociones, Psicología
Etiquetas:, , ,

        Durante toda esta semana, no deja de hablarse de la pitada que “sufrió” el Himno Nacional en la final de la Copa del Rey. Y digo sufrió entrecomillado, porque nadie ha demostrado de ninguna manera, que los himnos “sufran”. Nadie puede ofender a un himno, ni a una bandera, ni siquiera a la nación que estos representan. Sólo se puede ofender a las personas, si estas te lo permiten.crencias irracionales Office Lens

         Es decir, si una persona me insulta, y yo lo considero que atenta contra mí, me ofenderé. Y claro, esto tendrá efecto reforzante sobre su conducta, con lo cual tenderá a repetirla. Y además, en mi, que lo veo como una ofensa, y según hemos aprendido de pequeño, uno se debe enfadar y sentir mal y tener emociones negativas y ansiedad y… Uf, qué mal se siente uno y casi sin saber por qué. De ahí lo de irracional. No están racionalizadas, sólo creídas.

   Ahí es donde quiero llegar con lo de las creencias irracionales. (Ya se que hoy habrá mucha gente que no esté de acuerdo conmigo. Pero sólo pretendo mostrar una de las formas en las que funciona nuestro cerebro, que es de lo que entiendo, para que, el que quiera; aprenda a usar esta genial herramienta de una forma que le provoque menos ansiedad y malestar).

             En fin, sigo con lo que decía: de pequeños aprendemos a tener emociones ante determinadas situaciones, por el simple hecho de que imitamos a los que están con nosotros o porque ellos nos lo enseñan como premisa. “Si te insultan u ofenden, te enfadas y lo devuelves”. ¿Os suena esta frase dicha airosamente por alguna persona mayor que tú cuando eras un pequeñín o pequeñina? Uno casi no sabe en muchas ocasiones que significaba esa palabra que nos habían dicho (por ejemplo cab… ¿tu me entiendes, no?); pero sí sabíamos que debíamos enfadarnos si nos decían eso. Esa u otras palabras adquirían así el poder de manejar nuestras emociones, y con ello, las personas que dijesen dichas palabras. Y, nosotros, vamos aprendiendo que nuestras emociones, no dependen de nosotros y de cómo veamos las situaciones, sino de los demás; de las situaciones.

       Así, damos poder a ciertas personas que quieren hacerse notar y que quieren ofender a los demás a través de, en este caso, un himno.

      Mi pregunta de esta semana, y mi propuesta de trabajo para ti, si te apetece es la siguiente: ¿Por qué no empiezas a darte cuenta de que palabras, situaciones o personas tienen poder sobre tus emociones? ¿Te apetece quitárselo?

Practica esto: Ante una de estas palabras o situaciones, pregúntate: ¿para qué sirve enfadarme o molestarme ahora, en este instante?;

¿de verdad quiero reforzar el poder de esta situación, palabra o persona?

Si te apetece me lo cuentas en el correo del semanario.

Un saludo amigos y amigas

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s