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     Me encanta el nuevo proyecto o estudio que han publicado la gente de Punset. Tras un impresionante estudio sobre las emociones humanas, su nomenclatura, definición y agrupación. Han editado una web que me parece interesantísima, y por eso os la traigo aquí

     Ellos han hecho unos mapas, o imágenes que asocian las emociones grandes, como solemos llamarlas, con las que se pueden considerar sus componentes. Os invito a ver estas esclarecedoras fotografías, de las cuales podemos aprender un montón. Fijaos que curioso lo simple que es el miedo (dentro de su complejidad, claro) y lo complejas que son la tristeza o el amor. ¿Curioso, no?

¿Qué os parece?

emocion-amor emocion-miedo

Este es el nombre de la nueva version del sistema operativo movil por excelencia, Android 4.4.

¿Pero bueno,  este no es el nombre de una chocolatina propiedad de Nestlé?  ¿Se viene una guerra de patente?
Pues no,  ambas compañías nos dan un ejemplo de la filosofía del “todos ganan”.  Ambas marcas aprovechan el tirón de la kitkat-androidotra. Ambas aprovechan la publicidad gratuita que le dará la otra, gracias a esa capacidad de asociación que tenemos los humanos y que nos llevara a pensar en uno al ver,  comer o usar el otro.
Ambas compañías han pensado en lo que tenían que ganar al estar juntos,  en este tema y momento,  más que en lo que podían perder por esto mismo.
¿Os imagináis que pasaría con nuestros trabajos en equipo,  con nuestras parejas, con la política de nuestros países…, si todos aplicásemos esta filosofía?  Si unimos recursos,  competencias, habilidades e ideas,  en lugar de competir por todo y con todos aunque perdamos en ello,  pero que no gane el otro?
Conoceis otros ejemplos como éste?

   El otro día, por necesidades de trabajo, compré un teclado bluetooth para tabletas o móviles de la marca Trust en Mediamark

2.4GHz Wireless ABS 78-key Keyboard w / nano receptor - Blanco  Da igual donde lo compres, la cosa es que después de probarlo en varias ocasiones, con tabletas, con móviles e incluso con un portátil, el resultado es sobresaliente. Se conecta fácilmente a cualquier truco que le pongas a tiro de hasta diez metros. Sólo con la alimentación de dos pilitas triple A.

      Aunque se mueve un poco de más si no está sobre una mesa, con un poco de sujeción va formidable. Es rápido, las teclas está en su disposición natural que encuentras sin mirar. Para los que sabemos escribir sin mirar, claro. Tiene el tamaño de teclas de un portátil de diez pulgadas al menos; es decir, no se cansan las manos en él. Salvo que escribas el Quijote, claro.
      Quizá si tuviese algo para sujetar el móvil en una posición cómoda sobre el, sería más interesante para el móvil, pero sería menos práctico a la hora de transportarlo, que por su poco peso y por su delgadez, es fácil de llevar en cualquier maletín o mochila de portátil o en una funda de un tablet de 10’’.
    Su precio es muy moderado, menos de treinta euros, creo recordar. Es genial comparado con los de otras marcas que cuestan más del doble y no aportan demasiados extras.

cámara fotos 072    “   Durante una visita a un Instituto Psiquiátrico, le pregunté al Director, qué criterio se usaba para definir si un paciente debería o no ser Internado.
       ‘Bueno,’ dijo el Director, ‘hacemos la prueba siguiente: Llenamos una bañera, luego al paciente le ofrecemos una cucharita, una taza y un cubo y le pedimos que vacíe la bañera.
       En función de como vacíe la bañera, sabemos si hay que internarlo o no y con que tratamiento empezar’


-Ah, entiendo- dije. – una persona normal usaría el cubo porque es más grande que la cucharita y la taza.
– No – dijo el Director – una persona normal sacaría el tapón…. Usted que prefiere: ¿una habitación con o sin vista al jardín? …
     Estoy seguro de que pensaste en el cubo…
     Madre mía!!.. con qué clase de amigos he pasado todos estos años!!…jaja
MI HABITACIÓN DA AL JARDÍN …Y LA TUYA ?

       Este chiste nos da una idea de lo rápido que es nuestro cerebro para escoger ante las opciones presentadas y cómo no se plantea que existan otras posibles alternativas no tan obvias. Sería interesante que, a pesar de este reflejo, nos acostumbrásemos a buscar siempre una opción alternativa a todas las disyuntivas que la vida nos plantee.    

      Mi experiencia como psicólogo y como persona, me dice que esto facilita mucho resolver la mayoría de los problemas a los que en general no les encontramos solución.

     Probad y luego me contáis.

Carpetas en gmail

Publicado: febrero 8, 2011 en ideas, internet, Nuevas tecnologías, sofware
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       Hoy, por fin, conseguí hacer con gmail lo que hacía con outlook, es decir, que cuando llegue un correo nuevo, si cumple unos requisitos, se vaya directamente a una carpeta. No estará en la bandeja de entrada, pero en la carpeta aparecerá un número indicándome que tengo archivos no leidos en ella.mail_logo

     ¿Cómo hacemos esto si gmail no tiene más que cuatro carpetas predeterminadas y que además no se corresponden con la que yo quiero. Es decir, yo quiero que me envíe los correo de mi amigo juan a la carpeta amigos y que no me aparezca en la entrada.

     Pues bien, pasos a seguir:

1. gmail, no tiene carpetas, pero tiene etiquetas. El primer paso será utilizar un filtro para que gmail ponga la etiqueta “amigos” (que tendré que crear sobre la marcha, si no la tengo ya) a todos los correos que lleguen con la dirección de juan.

2. Si nos quedamos en el paso anterior, gmail, agregará la etiqueta pero me mostrará el mensaje en la entrada. Para evitar esto, activaremos la casilla “archivar” al crear el filtro para juan. No os preocupéis, archivar no manda los mensajes al fondo del mar, sólo los quita de la bandeja de entrada y los archiva en la etiqueta. Pero nos dará el número de mensajes no leídos que tenemos en esa etiqueta. (lo veréis en la zona izquierda, en la columna de las etiquetas).

3. Ya sólo queda picar en la etiqueta y nos aparecerán todos los mensajes que tenemos con esa etiqueta, incluidos los no leídos, con su correspondiente resalte como no leídos. Voilá, como dicen los vecinos franceses.

Si tenéis alguna duda, dejad un comentario y os la intento aclarar. Dentro de mi humilde conocimiento.

       Estimado Carlos:
         Mis motivos para escucharte cada mañana no han sido otros que el placer de escuchar una información imparcial, coherente y objetiva, cualidades…….. indispensables en el oficio de periodista pero que en pocos medios de comunicación españoles, y ahora creo que en ninguno, es fácil encontrar. He disfrutado también muchísimo de tus grandes dotes de comunicador y, sinceramente, me he divertido bastante oyéndote.
       Y por eso lo siento mucho.
      Siento mucho haber tenido que ver al final tu faceta más humana desde el punto de vista negativo. Ver como la imparcialidad, la coherencia y la objetividad han ido abandonando tus opiniones a medida que el tema de la crisis económica avanza. He soportado día tras día ver que, primero, lanzabas indirectas para que se "metiera mano" (lo siento, no se me ocurre ahora mismo una forma más correcta de decirlo) de una vez a los empleados públicos. Y, después, desde hace unos días, comprobar la satisfacción que te causa el hecho de que por fin el Gobierno haya adoptado esta medida que, entre otras, recorta el gasto público.
   Querría hacer un inciso aquí. Parece que hay muchas personas que sólo pensáis en el gasto que ocasionamos a vuestros (nuestros también, no lo olvides), bolsillos. Olvidáis y os reís de la "PRODUCCIÓN " pública que es la que justifica este gasto. Es que ni pensáis en ella. No estoy hablando de altos cargos puestos a dedo que estropean más que arreglan y que no se irán, no lo dudes, sino de los "curritos" que como en cualquier empresa trabajamos nuestras treinta y siete horas y media semanales, en muchas ocasiones en condiciones más que complicadas porque no contamos con los medios suficientes para poder estar a la altura de lo que se nos responsabiliza. Atendiendo a público cabreado e impaciente, cuidando y formando a vuestros hijos, responsabilizándonos de la salud de pacientes a los que tenemos que ver en tiempo record, manteniendo y limpiando los espacios en los que vivís, protegiendo vuestra seguridad…. En fin….
   Igual tú no has necesitado de estos servicios porque puedes pagar medios  privados: gestores, colegios, clínicas, médicos, seguridad, etc…., pero te aseguro que gran parte de la población, entre la que me encuentro, los necesitamos porque nuestro sueldo, los privilegiados que lo tenemos, no da para más. De los que no lo tienen, ni te hablo.
  En fin, te he escuchado defender esta medida y….bueno, es tu opinión como la de muchas personas. Injusta, indicadora de un desconocimiento total de la, labor que realizamos (¿cómo la vas a conocer si, como te decía, poco tendrás que usarla?) y, por lo que a mí respecta, triste. Es de MI TRABAJO, del que hablas. El que crees que hay que remunerar menos. El que infravaloras en definitiva.
  Pero en fin, he seguido escuchándote a pesar de todo porque no hacías más que manifestar eso, una opinión. Pero hoy voy a dejar de hacerlo. Hoy he comprobado que te has vuelto parcial, incoherente y subjetivo. Y ya no me parece interesante oírte.
  Ahora que el Gobierno ha dejado de mirarme y te mira a ti, que entiendo te cuentas entre las afortunadas personas que ganan más de 80.000 euros al año, te sientes indignado. Ves los "peros" de dejar a los ciudadanos con menos dinero que gastar y te parece que esa medida es injusta y poco útil, peor aún, que puede ser devastadora para los mercados.
  Ya. ¿Para qué mercados? ¿Para las grandes firmas como Loewe? ¿Para la casa Mercedes ? ¿Para el hotel Alfonso XIII? ¿Para restaurantes como Zalacaín o La Broche? Te aseguro que los que ganáis más de ochenta mil éuros al año
(declarados) no vais, por la subida de un punto o dos más en el IRPF a dejar de gastar en ellos. Ni lo van a notar, te lo aseguro. Ese mercado no se va a ver resentido. Y si no podéis vosotros, cosa que dudo, ya seguirán acudiendo a él los que no declaran las fortunas que ganan. Siempre ha sido así. A estas grandes empresas, nunca les fallan sus clientes.
    Las tiendecitas de barrio, el bar que hay debajo de casa, los restaurantes normalitos, los hoteles de dos y tres estrellas, las gamas bajas de vehículos…. ese mercado que es el al que podemos acceder la mayoría de los españoles y del que viven otros tantos, como no es frecuentado por las personas que ganan más de 80.000 euros al año, igual sí que se ve afectado.
  Tiendo a pensar, por la parte que me toca, que el recorte de sueldo de los empleados públicos, que sin ningún pudor ni conocimiento defiendes, sí que le va a hacer daño. Sí que le va a hacer daño la congelación de las pensiones. Llegamos a fin de mes justitos, así es que el dinero que nos quiten ahora, lo tendremos que quitar de nuestro consumo en estos establecimientos/empresas. A este recorte, por cierto, tenemos que añadir la subida del IVA y de la energía eléctrica, de las que tampoco nos libramos. Así es que los mil/mil quinientos euros que ganamos la mayoría de nosotros, una vez que nos apliquen el recorte salarial, como podrás comprender a poco que sumes, se nos irá en pagar la hipoteca/alquiler, la comida, el agua, la luz…. y poco más nos quedará para el consumo.
   Carlos, todos podemos traernos al trabajo el desayuno de casa, no hay mucho problema. También podemos aguantar con los zapatos y la ropa del año pasado, tomarnos en casa la cervecita con nuestros amigos, comer con ellos también en casa en lugar de ir a un restaurante de vez en cuando y "aguantar" el coche un poco más. El problema será para el dueño del bar que vivía de servir desayunos a esa "panda de vagos" que somos los empleados públicos. Para el dueño de un pequeño comercio de ropa o calzado, del restaurante sencillito, del hotel familiar, del supermercado de barrio, del concesionario que vende coches de ocasión…. Y para sus empleados. Este sector de mercado lo tendrá realmente bastante más difícil para sobrevivir que el de Loewe, Zalacaín, el hotel Alfonso XIII o la Mercedes.
    Y, como te comentaba, a éste mercado es al que accedemos la mayoría de los españoles. Sin ninguna duda al menos, los funcionarios, como nos llamas a todos, y los pensionistas.
   Mira, te voy a mostrar lo que entiendo yo por solidaridad, por responsabilidad, por coherencia y por justicia.
   Yo no tengo ningún problema en apretarme el cinturón (si es que esto, como dudo, puede solucionar algo), para que con este dinero se puedan pagar subsidios de desempleo, gastos sociales y disminuir el déficit del Estado. Para que podamos salir de esta situación caótica en la que la coyuntura mundial y la vergonzosa ineptitud de nuestra clase política (de todos los signos) nos han metido. Creo que es absolutamente necesario, justo y razonable. Pero hay dos aspectos que me harían sentirme más conforme y más tranquila.
   Uno de ellos sería que de este esfuerzo que se nos exige a los pensionistas y empleados públicos no se escape nadie en este país. Que contribuyamos TODOS y TODOS arrimemos el hombro. Ricos y menos ricos. Empleados públicos y PRIVADOS. Todos los trabajadores y los dueños de grandes fortunas. No os pongáis a temblar los que ganáis más, que vosotros lo vais a notar relativamente poco.
   El segundo aspecto que me haría no plantearme siquiera sentirme molesta con este recorte es que una vez que esta situación pase, que pasará como todas las crisis, se nos devolviera a TODOS también el poder adquisitivo que teníamos antes de padecerla. Que no sólo lo privado se beneficie de las épocas de bonanza mientras que a nosotros se nos mantiene, incluso yendo el país bien, en la misma situación económica que en los momentos de "urgencia social". Que cuando pasen esos momentos, se nos restituya a la situación que teníamos antes de la crisis como a todo hijo de vecino. No pretendería más.
    Con estas dos condiciones, entrego gustosamente mi dinero para contribuir a que nuestro país no se desmorone del todo. Para ayudar al que ahora mismo tiene la desgracia de estar en paro y a sus familias. Lo entrego con los ojos cerrados. Por solidaridad, por responsabilidad y porque lo considero justo.
  Pero tú y yo sabemos que no va a ser así. Que nunca ha sucedido así.
  Carlos, todo lo que de justo tiene que yo tenga que contribuir al arreglo de esto, lo tiene de injusto el hecho de que no seamos todos los que lo hagamos. Que tenga que seguir contribuyendo a esto aún cuando "esto", haya pasado. ¿Me puedes dar una sola razón para que no se toque a grandes sueldos que no han sido recortados; a las grandes fortunas? ¿Me la puedes dar para que las subidas salariales que se nos aplican después de las "crisis" se hagan en un porcentaje muy inferior al de la subida del IPC del año que toque y sobre sueldos congelados (ahora, reducidos) durante sabe Dios cuántos años esta vez?.
   Esto no es demagogia. Es la realidad pura y dura. Creo que objetiva, imparcial y coherente. Como eras tú antes de ver peligrar un poco de lo mucho que tienes.
  Si quieres, te puedo dar un consejo acerca de cómo pasar el mal rato de ver horrorizado que ahora te puede tocar a ti: Sencillamente, aprieta los dientes y aguanta. Es la medicina que tomamos nosotros, los "funcionarios", como nos llamas. Y ahí vamos, tirando "palante". Trabajando exactamente igual, con la misma responsabilidad, que cuando ganábamos más. Asumiendo por añadidura el trabajo de los compañeros a los que no se sustituirá por la crisis.
    Otro inciso: no querría pensar que ahora te estás cuestionando la calidad del trabajo de PROFESIONALES de la medicina, de la enseñanza, de la gestión, de la investigación, de la seguridad….. no querría pensar que la ancestral imagen del "funcionario" de manguito vago, poco formado e inútil, aún está en tu mente. No puedes ser tan….limitado. Y, a todo esto, no todos somos funcionarios, te rogaría que nos denominaras bien si quieres generalizar. Te informo de que la designación exacta es: Empleado Público. Algunos de nosotros tampoco tenemos la estabilidad en el empleo que tanto se envidia y que, al parecer justifica todo lo que se nos diga o haga. Hay muchos contratados laborales a los que también se les aplica, por cierto, la bajada de retribuciones y que también pueden ser despedidos cualquier día.
    Y aquí acabo. Sé que esta carta no la vas a leer en tu programa, por su extensión y por su contenido. No importa, sólo quiero que la leas tú (de darle difusión, ya me encargaré yo misma) y que pienses un poquito, si te dignas, en lo que te cuenta esta humilde ex-"forofa" tuya. Y que, si es posible, dejes de amargarles las mañanas a los TRABAJADORES públicos, aunque me temo que probablemente esta carta tenga el efecto contrario si tienes la soberbia que, no sé por qué, ahora te presupongo. Será por lo que me has cabreado y ojala me equivoque.
  Un saludo y que Dios nos pille confesados. A TODOS, Carlos.
Concha.

 

     Al finalizar estos días de Navidad, en los que siempre hay opiniones encontradas sobre sentimientos; gente a la que no le gustan estas fechas, pues le trae malos recuerdos, gente a la que le parecen sólo fechas comerciales, gente que disfruta de días de descanso y gente para la que la Navidad es la renovación de la bondad del ser humano; todos tenemos razones para sentirnos bien y mal durante estas fechas.OLYMPUS DIGITAL CAMERA

     Quizá igual que en el resto del año, pero con más intensidad. Parece que la diferencia entre unos y otros, no está en las razones que tengamos, sino en el valor que le demos a esas razones. Lo que importen para nosotros esas situaciones o hechos, generalmente del pasado. Los humanos tendemos a creer que lo que vemos lo vemos así, poque es así. Olvidamos que nuestro cerebro lo interpreta todo, lo filtra todo, incluso lo recompone y añade trozos que le parece que faltan para que lo entendamos mejor. Mejor según nuestro pasado, claro.

    Y en esto nos perdemos los humanos, damos importancia o se la quitamos a los hechos que en sí, sólo son lo que son, situaciones pasajeras. Ahora pues, viene mi reflexión y mi pregunta intentando usar la más pura lógica aristotélica basada en ciertas premisas que yo veo:

  • Esta vida e muy corta
  • Sabemos, o deberíamos saber, que nuestro cerebro interpreta, por lo tanto es dudoso.
  • Tenemos dos opciones: ser felices o ser infelices en este poco tiempo que estamos aquí.
  • La importancia de las cosas, sólo depende de lo que cada uno pensemos de ellas y de como las valoremos.

     Ergo: si yo quiero ser feliz, sabiendo que lo que mi cerebro me hace ver, está en consonancia con lo que yo valoro, debo valorar más aquello que me hace feliz, que aquello que no me hace. Convertir en más importantes los detalles que hacen que me sienta mejor, que consiga mis metas, que haga feliz a los que me rodean y por lo tanto a mí también (ya que somos seres sociales) debería ser mi objetivo. Mucho mas que fijarme y dar importancia a aquellos acontecimientos, situaciones o actos de personas, que me hacen sentirme mal. Y así, aprender a relativizar y canalizar mis emociones negativas para que dejen en mi pasado la menor huella posible. Es lo que hacen los guijarros del arroyo cuando se pulen para amoldarse a la corriente, o lo que hacen los árboles al doblarse para dejar pasar el viento y seguir vivos más tiempo. Empecinarnos en lo contrario, sólo hará que nos rompamos, que nos arrastre la corriente o que nos tronchen los vientos de la vida, o, como poco, que nos llene de cicatrices que nos harán cada vez menos flexibles y adaptables.

       Y el ser humano, sigue en el mundo por su gran capacidad de adaptación y aprendizaje, no por mantenerse pétreo desde que nace hasta que se muere.

      Pensemos y cambiemos, es un paso más.