Posts etiquetados ‘mimos’

    Unos de nuestros amigos con un familiar con Alzheimer, nos pregunta como mimar a su familiar. Es decir, como darle cariño durante esta enfermedad. Como aprovechar el tiempo que pasará junto a él.

     Estimado amigo, algo que nos ha ayudado a muchos en esta difícil tarea es tener siempre presente que aunque2012-07-24 07.32.43 nuestro ser querido tenga momentos en los que no nos conocerá, nosotros siempre sabremos quién es. Tendremos todos los recuerdos y los momentos que hemos vivido y vivimos con él o ella. Así, cuando nos acerquemos a él o ella, es mejor estar pensando en quién es y lo que es para mí, que en si me recuerda o no.

     Aun así, tendremos que ser previsores y no asombrarnos o molestarnos si en algún momento rechaza nuestros mimos o nuestra compañía. Puede que estemos intentando tratarlo con mucha familiaridad e invadamos su espacio personal siendo, en ese preciso momento, personas ajenas a él. (En esos momentos en que no nos conoce). Por eso la mejor actitud es el respeto y la amabilidad.

      Estos cambios pueden generarnos dudas sobre nuestra conducta, e incluso cansarnos de ser rechazados o de no saber cuándo acercarnos más o menos. En estos momentos, en los que nos cueste seguir, es interesante que echemos mano de nuestras vivencias con él o ella. Días o momentos felices y emocionantes que hayamos vivido juntos. Días de playa, de juegos, de felicidad hogareña en tardes de lluvia… Los recordaremos con toda su intensidad, como si los estuviésemos viviendo en este momento. Incluso podemos contárselos como un recuerdo. No pidiéndole que se acuerde, sino más como una historia. Así, es posible que consigamos una sintonía de sentimientos, si conseguimos que entienda la historia, aunque no la vea suya.

     Sobre todo, a nosotros nos servirá para despertar un sentimiento agradable, alegre, relajado; con el que podremos, sinceramente, tratarlo con más cariño y amabilidad. Este sentimiento amable nos será fácil trasmitirlo y él o ella, por sincero, lo recibirá también de la misma manera. Al igual que un niño, o un anciano, su necesidad de afecto se llena con el afecto sincero transmitido con palabras, con una mano sobre otra, con un abrazo o un beso, siempre que sean sinceros y sentidos por quién los da.

      Respecto del entrenamiento, como tú lo llamas, interésate por el programa de trabajo que tenga en la residencia donde está tu familiar. Podrás seguir en la misma línea que ellos estén trabajando e incrementarás así la efectividad de esta.

      También hay muchas guías de trabajo para familiares con las que podrás ayudar; algunas las hemos referenciado en este blog. Pero no te obsesiones con ello. Todo es necesario en su justa medida.

Un cordial saludo y mucho ánimo.

                             Dedicado a ti, que siempre estarás viva en mí.

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