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         Con motivo de que esta pasada semana se celebró el día de la diabetes. Os quiero dejar algunas ideas para que, en el caso de la diabetes infantil, seamos lo más eficaces posibles a la hora de llevar esta enfermedad o característica lo mejor posible.
           Para empezar digo característica, porque cuando uno nace con una enfermedad, o se manifiesta en los primeros años de vida, y esta es crónica (mientras no inventemos o descubramos cura), más bien se convierte en una característica de esa persona.
            Por lo tanto, si es una característica de mi hija o hijo, o mía; al igual que otras facetas de mi cuerpo, mente, etc., a lo largo de mis primeros años, será mucho más eficaz que vuelque mis esfuerzos en verlo como algo mío y aprenda como funciona y como hacer que mi vida esté lo más normalizada posible.
             De nada me servirán las lamentaciones, los intentos de ocultarlo, pensar en lo justo o injusto de la situación. Es mucho más eficaz a corto y largo plazo pensar en el “¿cómo?” que en el “¿porqué?”. Hazlo tú o enséñalo a quien tengas a tu cargo.
                  Todos sabemos que si seguimos una serie de hábitos saludables, será menos probable que se nos complique la vida en un tiempo más o menos corto. Pero además aumentará la probabilidad de que estemos a gusto con nuestro cuerpo, mente, emociones, relaciones sociales, etc.
              Los hábitos saludables son una de las más poderosas llaves de una vida plena y con abundancia de momentos felices. Si yo, o mi niño o niña tenemos diabetes desde la infancia, no somos en absoluto distintos en este tema. Así que como decía mi amigo Súper Ratón “No olviden vitaminarse y mineralizarse”. Es decir, buena alimentación, actividad física regular, disfrutar de nuestras emociones, buena gestión de nuestras actividades y descansar profundamente.
             ¿Qué como se duerme profundamente? El genial Martínez Soria, decía que para dormir bien, “nada mejor que poner una pata en Francia, otra en Alemania, los ojos cerrados y la conciencia tranquila”.
¿Cómo dejo la conciencia tranquila? Fácil, incorpora a tus hábitos de salud una libreta y un lápiz. Antes de dormir, anota en una página todo aquello que ahora, justo antes de dormir, ya no puedes hacer nada por ello y le anotas una fecha para su realización. Y en otra hoja. Esto es lo más importante. Todo lo que si has terminado o completado hoy.
              Cuando nuestro cerebro ve que hemos terminado una tarea y la tachamos, automáticamente manda una ración de endorfinas a nuestro torrente sanguíneo, lo que hará que nos relajemos y nos sintamos mejor. Ya sabéis que las endorfinas son esas sustancias que tiene nuestro cuerpo para reforzar aquello que hacemos de forma satisfactoria y eficaz, ¿verdad?
                Por último, como estamos hablando de niños y niñas, los nativos digitales como se les llama.image
Os quiero dejar para vuestro análisis y si os parece uso, una aplicación para móviles que me parece muy interesante. Se trata de una aplicación de cuentos infantiles interactivos donde, entre otras enfermedades, discapacidades o necesidades distintas, hay uno dedicado a la diabetes infantil. Estaría muy bien que la vieses junto con tus hijas e hijos y establezcáis un diálogo sobre cada uno de ellos.
                Se llama: "Bruno y Pumballoo"
Un hábito muy sano y provechoso que podéis adquirir para un rato de relación familiar en casa. O en el campo, claro. Es lo que tienen las nuevas tecnologías.
¡Nos vemos la próxima semana!

niñez y resiliencia

          A casi todos, la niñez nos parece una época sin problemas, sin responsabilidades notables. Especialmente si la vemos desde la vida adulta. Pero la tierna edad por sí sola no ofrece ninguna protección contra los daños emocionales y los traumas que pueden enfrentar niños y niñas. A esto, unimos la escasa o nula educación en salud mental que abordamos en esta sociedad.

        Sí, amigos y amigas, empezando por mí, y observando el común de padres y madres, a través de mi experiencia en escuelas para ellos y ellas; puedo afirmar con escaso margen de error, que en el 90% de las casas, enseñamos a nuestros infantes e infantas a lavarse los dientes cada noche y a echarse algún antiséptico en las heridas pequeñas de la piel; pero no en las del alma, ni a lavarse de emociones negativas antes de ir a dormir.

       Les pedimos a los niños y niñas que enfrenten problemas, como adaptarse a una nueva clase, ser intimidados por sus compañeros, cambios de crecimiento en su cuerpo, perdida de objetos, o mascotas valiosos para ellos y ellas…

      ¿Pero les enseñamos como hacerlo? Si tal vez, ni siquiera nosotros sabemos como lavarnos los dientes mentales de las emociones antes de ir a dormir. ¿Hay alguna casa donde alguno de los adultos no haya padecido problemas de insomnio? Tampoco a nosotros nos enseñaron las herramientas que tenemos los humanos para esto. Y mucho menos enseñarnos a usarlas, claro.

      Hablamos de la resiliencia y de la gestión emocional. La primera, la resiliencia, se describe como la aptitud para aprender y desarrollarse pese a estos desafíos. O más bien dicho, gracias a estos desafíos.

¡La buena noticia es que la resiliencia es una capacidad que puede aprenderse!

         Desarrollar resiliencia, la capacidad para afrontar con éxito la adversidad, el trauma, la tragedia, las amenazas o incluso fuentes importantes de estrés, puede ayudar a manejar el estrés y los sentimientos de ansiedad e incertidumbre. Sin embargo, que los niños sean resilientes no significa que no experimentarán dificultades o angustia. El dolor emocional y la tristeza son comunes cuando tenemos un trauma de importancia o una pérdida personal, o incluso cuando nos enteramos de la pérdida o trauma de otra persona.
      Así, si me permitís dejar la gestión emocional para otra semana, hoy os dejaré cinco formas prácticas para desarrollar la resiliencia en niños y adolescentes:

Enseña a tu hijo cómo hacer amigos, inclusive la capacidad de sentir empatía, o de sentir el dolor del otro. Anímalo a ser amigo para poder tener amigos. Desarrolla sus habilidades sociales, es decir, aquellas habilidades como la cooperación, la empatía, el diálogo, el gusto por trabajar en equipo, etc. Relacionarse con las personas brinda apoyo social y fortalece la resiliencia.

Ayuda a tu hijo o hija haciendo que ayude a otros. Ayudar a otros puede permitir a niños y niñas superar la sensación de que no pueden hacer nada. Anímalos a realizar trabajos voluntarios apropiados para su edad, o pídale ayuda con alguna tarea que él pueda realizar. Se creativo…

Mantén una rutina diaria. Respetar una rutina puede ser reconfortante para los niños, en especial para los más pequeños que anhelan estructuras en su vida. Anima a tu hijo a desarrollar sus propias rutinas, en las que también incluya el descanso y el juego. Son tan necesarios como el trabajo. Los mayores, en esta sociedad, tendemos a dejar el descanso para el final, si queda tiempo. Así nos va… El descanso y el juego debe formar parte de nuestra rutina. No para hacerlo rutinario, sino para que nuestra rutina, incluya también tiempo de juego y descanso. Y en el tiempo de descanso o juego:

Enseña a tu hijo cómo concentrarse en algo distinto a lo que le preocupa. Dese cuenta de las cosas a las que su hijo e hija están expuestos y que puedan ser inquietantes para él o ella; sean noticias, Internet o conversaciones que oyen por casualidad y asegúrese de que su hijo tome un descanso de esas cosas si le causan inquietud. Si bien las escuelas son responsables del rendimiento en exámenes estandarizados, destine un tiempo no estructurado durante el día escolar para que los niños desarrollen su creatividad.

Enseña a su hijo a cuidar de sí mismo. Pero no lo olvides: ¡la mejor forma de enseñar, y la más efectiva para que el otro aprenda es: con un buen ejemplo! Así que dé un buen ejemplo y enséñele a su hijo la importancia de darse tiempo para comer como es debido, hacer ejercicios y descansar. Asegúrate de que tu hijo tenga tiempo para divertirse y de que no tenga programado cada minuto de su vida sin ningún momento para relajarse. Cuidarse e incluso divertirse ayudará a su hijo a mantener el equilibrio y enfrentar mejor los momentos estresantes.

Metas razonables que se construyen paso a paso. Enseña a tu hijo o hija a fijarse metas razonables (es decir: alcanzables por etapas) y luego a avanzar dando un solo paso cada vez para lograrlas. Avanzar hacia esa meta, incluso con un paso muy pequeño, y recibir elogios por hacerlo, hará que su hijo se concentre en su logro en lugar de fijarse en lo que no logró y puede ayudarle a desarrollar resiliencia para salir adelante ante los desafíos.

           Alimenta una autoestima positiva recordando cómo pudo lidiar satisfactoriamente con dificultades en el pasado y luego ayúdelo a entender que esos desafíos pasados lo ayudan a desarrollar la fortaleza para manejar desafíos futuros.

¡Una chulada que he encontrado por la red.

     La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN)  ha creado una web de juegos diseñada a informar, educar y motivar hábitos saludables en niños, con la finalidad de prevenir el sobrepeso y la obesidad infantil.

     Activilandia es un parque de atracciones virtual, dirigido a niños y niñas entre 6 y 12

activalandia

años, que está dividido en varias áreas temáticas, en las que los niños pueden realizar juegos, escuchar música, ver vídeos y aprender sobre diferentes contenidos que promueven una alimentación saludable, la actividad física variada, el ocio activo, el reconocimiento y la expresión de emociones o la estimulación cognitiva, entre otros.

    Además, si eres un chaval o chavala creativos, tienes la posibilidad de participar en un concurso sobre la creación de una nueva atracción para el parque. ¿Te imaginas? ¡Una atracción creada por tí!

       Esta atractiva herramienta, enmarcada en la Estrategia NAOS, puede resultar de gran utilidad para los profesionales que trabajan en el campo de educación para la salud, profesores y padres y madres interesados en inculcar hábitos saludables en sus hijos.

Se puede acceder a la plataforma virtual pinchando en el siguiente enlace:

Activilandia

      La Secretaría de Salud de Méjico ha editado esta guía de práctica clínica basada en la evidencia con el objetivo de apoyar a los profesionales de la salud en su toma de decisiones ante este tipo de casos, a través de distintas recomendaciones para el diagnostico y tratamiento de estos pacientes.

   gpc toc niños    Basada en la evidencia esta guía pretende:

  • Agilizar el proceso diagnostico e inicio de tratamiento.
  • Establecer algoritmos de tratamiento costo-efectivos para los pacientes
  • Desarrollar modelos de atención multidisciplinaria que describan la participación de los profesionales incluidos en cada uno de los niveles de atención.
  • Prevenir los efectos deletéreos del TOC en el desarrollo y funcionamiento global de los pacientes a través de la implementación de sistemas para su diagnostico y tratamiento oportuno.

    Por supuesto debemos tener en cuenta que está pensada para los servicios de salud del citado país. Pero como yo creo que siempre podemos aprender y sacar rendimiento a este tipo de trabajos, os la traemos para que la uséis.

     G.P.C. Trastorno obsesivo-compulsivo (TOC)